Agencia Reforma

Monterrey, NL 23 octubre 2026.- La moda y las tradiciones indígenas se unieron en una pasarela para recaudar fondos destinados a un centro de enseñanza para comunidades indígenas de Monterrey.

La tercera edición de la Pasarela de Catrinas reunió el miércoles a más de 200 asistentes.

Fue organizada por Zihuame Mochilla, A.C., en alianza con la Universidad de Monterrey (UDEM) y Punto Valle, a beneficio de Koneme Yolpaki, centro inaugurado en agosto por la asociación civil.

«Yo creo en las sinergias porque es la manera en que sumamos para multiplicar», expresó Carmen Farías, fundadora de la asociación, con más de dos décadas de trabajo en Nuevo León.

Una danza otomí abrió el encuentro con movimientos que evocaron la siembra, la cosecha y el vínculo con la Madre Tierra. Después desfilaron modelos con rostros maquillados de catrina y portando prendas diseñadas por estudiantes de Diseño de Modas de la UDEM.

Las creaciones se agruparon en tres bloques: Tierra, Fuego y Alma-Muerte.

El primero mostró tonos terrosos, celestes, vino y rosados, con capas, trenzas y ornamentos; el segundo destacó por rojos, guindas y fucsias, mientras que el último recurrió a colores neutros y elementos alusivos al luto.

Los diseños partieron de saberes compartidos por artesanas y artesanos indígenas.

Durante seis meses, la maestra Claudia Esther Lara Soto coordinó a las estudiantes, cuyas prendas fueron evaluadas por representantes de comunidades nahuas, mixtecas, otomíes y tének.

Farías explicó que la pasarela busca visibilizar las tradiciones del Día de Muertos y fomentar el respeto a la diversidad. Aclaró que no se trata de «recuperar» expresiones culturales, pues las comunidades las mantienen vivas.

«Creemos que el arte logra reflejar lo que a veces en texto o en el saber comunitario del día a día no se logra compartir tan fácilmente», explicó Mariana Burgueño Martínez, coordinadora de la Pasarela de Calaveras y Catrinas 2026.

También participaron alumnos de Comunicación, en medios y logística, y de Cine, con un documental sobre el proceso. FC Agency aportó a las y los modelos.

Los donativos beneficiarán a Koneme Yolpaki, que trabaja con niñas, niños y artesanos mediante programas de educación, salud y empoderamiento económico.

Ofrece talleres culturales, de educación financiera, carpintería, cocina y corte y confección para mejorar las condiciones de vida de las familias.

«Una de las cosas que ha luchado Zihuame Mochilla a lo largo de su historia es por el reconocimiento a la diversidad, por la erradicación de la discriminación», señaló Farías.

Al final, los asistentes disfrutaron de una degustación y pudieron llevarse macetas de cempasúchil a cambio de aportaciones voluntarias.

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