Boston, EU 8 julio 2026.- Todo el cariño que generó Achraf Hakimi por Francia en poco más de un año desde que llegó al París Saint-Germain, lo sintió de regreso convertido en un golpe duro que lo eliminó del Mundial de Qatar en 2022.

Hakimi y Marruecos protagonizaron la gesta en la pasada Copa del Mundo. Alcanzaron dimensiones que ningún pronóstico llegó a visualizar, al dejar fuera en etapas de eliminación directa a España y Portugal, pero llegó el límite ante Francia, en un pasaje de dolor para Hakimi.

Marruecos enfrenta otra vez a Les Bleus en la Copa del Mundo, ahora en Cuartos de Final en la edición del 2026. Hakimi ya aumentó sus lazos con Francia después de otros tres años y medio en los que ha jugado a placer y en los que ha ganado de todo con el PSG: Ligue 1, Copa y, lo más relevante, un bicampeonato en la Champions League.

El cariño, la unión con el futbol y la nación francesa creció para Hakimi y tiene enfrente la posibilidad del desquite, en una bivalencia que marcará su historia en los Mundiales.

Porque tendrá una de las más complejas misiones para cualquier zaguero en la actual justa mundialista, la de parar a la ofensiva francesa que comandan Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, este último su compañero de éxitos en el PSG.

Marruecos luce más hecho y maduro que en el 2022 y el problema es que Francia también.

Ambas Selecciones mantuvieron su identidad y progreso, con todo y que los marroquíes cambiaron de estratega apenas en marzo pasado, con la llegada de Mohamed Ouahbi.

Los Leones del Atlas mantienen la base que maravilló en Qatar y Francia el poder de Mbappé.

Kylian tiene el cobijo de jugadores que también pueden producir magia. La muestra fue Dembélé frente a Noruega, además de la versatilidad de Michael Olisé y el apoyo de Desiré Doué o Bradley Barcola.

Esa es parte del reto en el capítulo número 2 para Hakimi y sus Leones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *