LAS CUATRO «CENICIENTAS» DEL BALÓN
En el nuevo formato de la Copa del Mundo caben todos, la diversidad de exponentes será un mosaico de formas de organizar y entender el balompié. Su presencia tendrá historias de tintes románticos, donde el orden colectivo, el orgullo nacional y la fe inquebrantable logran desafiar los pronósticos. La FIFA abrió los brazos a proyectos que, más allá de ser una estrategia de mercado y presupuestos, llegan para ganarse el corazón de los aficionados.
Veamos a los cuatro representativos llamados a ser las grandes «Cenicientas».
Curazao
Es, formalmente, el territorio con menor densidad demográfica en asegurar un boleto para esta Copa del Mundo, con una población que apenas ronda los 150,000 habitantes.
El secreto de esta escuadra caribeña ha sido su labor de reclutamiento en Europa. Al cobijar a futbolistas con raíces en la isla, pero formados en las academias del Ajax, Feyenoord y PSV. Los caribeños son una amalgama de orden táctico, juego colectivo al estilo holandés de técnica, velocidad, con toques frescos del jugador caribeño.
Cabo Verde: Los «Tiburones Azules»
Desde un pequeño y paradisíaco archipiélago volcánico en la costa noroeste de África, emerge una de las historias más emotivas del ciclo mundialista. Cabo Verde logró el boleto gracias a una eliminatoria épica en la confederación africana, dejando fuera a potencias continentales que los superaban ampliamente en infraestructura y reflectores.
Su fortaleza es su solidez defensiva y transiciones a velocidad pura. El alma de los «Tiburones Azules» reside en su emblemático guardameta y capitán, Vozinha, quien a sus 40 años personifica la resistencia y el liderazgo de un grupo que juega con el corazón en la mano. Son un conjunto incómodo para cualquiera, incluyendo a los favoritos.
Uzbekistán: Los disciplinados «Lobos Blancos»
Por fin llegan, los «Lobos Blancos». Rompieron el maleficio de quedarse a las puertas de la clasificación mundialista con base en un proyecto serio de mediano plazo.
Futbolísticamente, Uzbekistán es un equipo de bloque compacto y disciplina táctica de herencia europea oriental, donde el sacrificio colectivo predomina sobre las individualidades. Su fortaleza física, sumada a una velocidad mental para desdoblar jugadas al frente, los convierte en un rival sumamente peligroso en torneos cortos, donde el orden suele premiar por encima del juego abierto.
Jordania: La gallardía del desierto
El futbol de Medio Oriente tiene un digno y vistoso embajador, Jordania, quien consolidó un proceso de crecimiento sostenido. Su calificación es un fenómeno en que paralizó por completo a su nación que manifiesta su ilusión con júbilo.
El combinado jordano se caracteriza por una comunión absoluta entre plantel y cuerpo técnico, misma que se refleja en su modelo de juego, domina el cerrojo defensivo y tiene un contragolpe letal. Sabe replegarse con inteligencia en propio campo, busca aprovechar los errores del rival.
Llegan al certamen sin presiones, tienen la oportunidad de rebelarse.
El escenario está dispuesto para que las cuatro “cenicientas” del mundial hagan algo más que presencia como animadores. Son la esperanza de que los sueños no conocen de límites geográficos ni de presupuesto. ¿Les alcanzará?