FRENESÍ EUROPEO
Agencia Reforma
Ciudad de México 26 junio 2026.- Desde el Fan Fest del Zócalo, aficionados franceses, noruegos y españoles vivieron al límite las emociones de la última jornada de fase de grupos del Mundial.
Celebración hispana
La Selección española se ha consolidado como una de las favoritas de la juventud capitalina.
Durante el partido de ayer entre la «Furia Roja» y Uruguay, el Fan Fest del Zócalo vibró con la energía de miles de jóvenes.
Una marea de camisetas rojas, muchas con el nombre de Lamine Yamal en el dorsal, marcó el pulso del encuentro.
«Hay muchos jugadores excelentes, pero ahora la estrella es Lamine Yamal. Todos esperamos ese instante en que el balón sea suyo al 100 por ciento», expresó Florencia Solís, universitaria que ondeó la bandera española durante todo el partido.
La hinchada no se contuvo. Al grito de «¡Es-pa-ña!», hicieron volar de todo: aficionados, botargas, réplicas de la Copa, paraguas y hasta una maleta amarilla.
El gol europeo, celebrado con saltos que sacudieron la plancha, apagó los ánimos de la afición uruguaya.
«Veo al equipo temeroso, ojalá le demos la vuelta. Aún tengo la esperanza de un 2-1», compartió Andrés, seguidor del conjunto sudamericano.
Aunque la lluvia que caía en la Plaza de la Constitución dispersó a algunos aficionados, otros aguantaron los 90 minutos.
«No venía preparado, pero todo está genial a pesar de eso. Esta es una gran sede de gran nivel», añadió Andrés.
En tanto, desde el Real Club España y cubiertos de la lluvia, alrededor de 500 integrantes de la comunidad hispanomexicana disfrutaron del partido.
Entre cánticos como «olé, olé, olé» y gritos de sorpresa, los aficionados gozaron cada momento del encuentro.
La oferta culinaria tampoco se hizo esperar. Croquetas de jamón serrano con alioli o chapatas de chorizo de pamplona eran los aperitivos que calmaban las ansias.
Los asistentes al Club también destacaron las habilidades de Lamine Yamal.
«Creo que es un tipo que en la delantera propone; no es un rematador, sino que desborda, que puede tener la genialidad, se arriesga e intenta que cosas que a veces hacen mucha diferencia», expresó Alfredo Saloma, ingeniero químico e integrante del centro desde hace 27 años.
Tras momentos de tensión por los tiros a puerta del conjunto uruguayo y la tarjeta roja a Agustín Cannobio al minuto 95, los aficionados españoles festejaron en el Zócalo y en el Club el triunfo que les afianzó el primer lugar de grupo.