ELECCIONES INTERMEDIAS AMENAZAN LA ERA TRUMP
Washington, EU 3 noviembre 2026.- Estados Unidos enfrenta hoy una crucial elección de medio mandato en la que no solo se determinará si el Partido Demócrata logra tomar el control del Congreso sino que podría marcar el inicio del fin de una convulsa era política dominada por la figura del hoy Presidente Donald Trump.
Con un récord de 54 millones de electores ya habiendo emitido su sufragio por anticipado, según estimaciones del Laboratorio de Elecciones de la Universidad de Florida, los estadounidenses llegan a las urnas con el elevado costo de la vida como principal preocupación al momento de decidir su voto, según múltiples sondeos.
«Creo que son las elecciones de mitad de mandato más importantes de nuestra vida», dijo Trump ayer desde el Monumento a Lincoln.
De 80 años de edad, el republicano, quien ya no puede aspirar a un nuevo período en la Casa Blanca, enfrenta una extremadamente baja aprobación de alrededor de 32 por ciento, según Ipsos.
Con múltiples proyecciones pronosticando que el Partido Republicano perderá la mayoría de la Cámara Baja, la atención está centrada en el Senado donde los demócratas podrían ganar los 4 escaños netos para hacerse del control, algo que al inicio de año parecía poco probable de alcanzar.
Además de convertirse en un Presidente limitado por el Gobierno dividido y con los demócratas dispuestos a ejercer su función de control desde el legislativo con citatorios, límites al presupuesto y nombramientos, quizá lo más relevante es el veredicto que los electores harán de la larga Era Trump en EU.
En los comicios, también hoy se definirán 50 de las 36 gubernaturas.
«Si las elecciones se desarrollan más o menos como indican las encuestas, entonces, en cierto modo, estas marcarían el fin de la Era Trump», dijo la semana pasada Nate Silver, el analista de datos que publica el Silver Bulletin, durante una conversación con el diario The New York Times.
Y es que hasta el momento, el descontento con el alto costo de la vida podría marcar un batacazo en contra de los republicanos incluso en el estado de Texas, el corazón del movimiento nacional populista de Trump, así como en estados agrícolas como Kansas, golpeados por su política comercial.