EL TEMIDO FORAJIDO DE MONTERREY
Monterrey, NL 30 septiembre 2026.- Tras las guerras civiles y de intervención, proliferaron bandas de salteadores en los caminos a Monterrey, sumándose a las incursiones comanches.
En las décadas de 1840 y 1850 destacaron Ramón Sillas, quien vestía de charro, Francisco Climaco González y Eusebio Rodríguez, en el Cañón del Guajuco; Jesús Villalón por Cadereyta, y Juan Bárbaro Treviño, en Guadalupe.
Pero ninguno alcanzó la fama de Agapito Treviño.
Nacido como hijo «ilegítimo» en San Rafael (Guadalupe), trabajó desde adolescente con Juan Martín Washington (en un taller al final de la actual calle Washington), aprendiendo herrería y mecánica. Mal pagado y endeudado, pasó a las caleras y canteras de los cerros, donde desarrolló la musculatura que con su estatura causaba temor y admiración.
Pronto se unió a las gavillas de Sillas, Climaco y Rodríguez.
Agapito conocía muy bien la Ciudad, incluso tenía una hermana que atendía un tendajo en las actuales Padre Mier y Zaragoza.
Cobró fama por dejar a sus víctimas desnudas y maniatadas a un pie, o por hacerlas bailar polka, chotís o el «El son de los enanos».
Capturado en 1851, se le condenó a trabajo forzado para la obra del ahora antiguo Palacio Municipal, pero huyó de las canteras del Obispado cargando grilletes y madero lastre. Tras caer preso de nuevo, escapó en febrero de 1854.
Con su novia Trinidad Benítez huyó a Texas por Mederos, Los Remates y Guadalupe. Apresado en Texas y entregado en Camargo, ingresó a Monterrey en mayo de 1854 ante multitudes que lo aclamaban como celebridad.
Pese a no haber matado a nadie, fue fusilado el lunes 24 de julio de 1854 en la Plaza del Mercado (hoy Plaza Hidalgo). Tras pronunciar un conmovedor discurso, su cuerpo se expuso dos horas frente a la Catedral.
En 1933, el historiador Santiago Roel rescató su expediente, inspirando en 1941 la radionovela de Pepe Peña (de la que derivó luego «Porfirio Cadena, El Ojo de Vidrio») y en 1945 la película, sin rigor histórico, «Cuando lloran los valientes», con Pedro Infante y Blanca Estela Pavón.