DA BAILARÍN REGIO SALTO AL ROYAL BALLET
Monterrey, NL 11 julio 2026.- Desde que obtuvo la medalla de oro en el Prix de Lausanne 2023 y se convirtió en el primer mexicano en ganar esta prestigiosa competencia de danza, el regiomontano Fabrizzio Ulloa Cornejo continúa con su meteórico ascenso.
El joven, de 19 años, concluye este 18 de julio su etapa como estudiante de la Royal Ballet School, semillero de talentos del Royal Ballet, a la que ingresó con una beca completa obtenida tras su victoria en el Prix.
La técnica y disciplina de esta promesa regia conquistaron al director artístico Kevin O’Hare, quien lo contrató como aprendiz por un año en la compañía londinense.
«La verdad que yo no me lo creo, porque cuando era muy pequeño nunca pensé que podría ser posible; mis expectativas eran bailar en la Compañía Nacional de Danza o quedarme en el País», dice en entrevista telefónica Fabrizzio, desde Inglaterra.
«Yo siempre quise conocer Londres, porque me acuerdo que desde chiquito yo le pedí a mi mamá que me comprara mis juguetes, mis cortinas de Londres, entonces tenía ya como esa conexión.
«Ya estar aquí, conocer la ciudad en verdad, poder caminar por ella todos los días y ver el teatro, escuchar a la gente aplaudiéndome ahí y decir mi nombre me hace sentir que es un sueño hecho realidad».
SU HISTORIA
Fabrizzio -cuyo nombre significa artesano, herrero o constructor- empezó a construir su camino en diciembre de 2020, como «Fritz», en el ballet «El Cascanueces», escenificado de manera virtual por la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey debido a la pandemia. Ahí compartió créditos con la primera bailarina Elisa Carrillo.
Luego vendría su triunfo en la categoría clásica de la división Junior del Youth America Grand Prix (YAGP), a los 14 años. En esa misma justa entró al Top 12 de la categoría contemporánea de la misma división.
Meses después de su primer lugar en el Prix de Lausanne, La Superior, de la que egresó, lo reconoció junto con el Gobierno de Nuevo León en una ceremonia.
La estrella de Fabrizzio no se detuvo ahí.
Fue nombrado Grand Prix Winner del Youth America Grand Prix (YAGP), el máximo galardón de esta competencia realizada en Tampa, Florida, y se presentó en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, durante la clausura de la edición 15 del Concurso Nacional de Ballet Infantil y Juvenil.
«Fabrizzio se convierte en una inspiración, en algo muy satisfactorio para nosotros; es un trabajo de todos sus docentes, de los que trabajamos en esta escuela, en el INBAL, y nos llena de orgullo a nivel nacional», señala Diana Farías, directora de La Superior.
La maestra precisa que el joven bailarín es «el primer estudiante del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) que es seleccionado para el Royal Ballet», pues La Superior forma parte de este organismo federal.
En redes sociales, Daniel Cascis, maestro de ballet radicado en Berlín -a quien siguen la Compañía Nacional de Danza y Yosvani Ramos, director del Ballet de Monterrey-, expresó su deseo de que este logro abra las puertas de la compañía londinense a más bailarines mexicanos.
«Ojalá este logro reciba el reconocimiento que merece, porque el arte también representa a México, porque nuestros artistas también llevan el nombre del país a lo más alto, y porque los jóvenes necesitan saber que estos sueños también son posibles», escribió.
APRENDIZ
No fue fácil el proceso que llevó a Fabrizzio a ser contratado como aprendiz del Royal Ballet. Para lograrlo, primero tuvo que mantener su desempeño en el semillero de talentos.
«Entrar a la Royal Ballet School ya es suficientemente un logro muy grande que no sucede mucho con los bailarines; es, digamos, la escuela más alta en el mundo del ballet clásico», explica el joven, pero ya experimentado bailarín.
«Entrar a la escuela es un sueño de muchos niños, pero después tienes audiciones cada año y, si no estás en tu mejor condición física ni haces tu mejor esfuerzo, lamentablemente expulsan a los estudiantes que no cumplen con el estándar de la escuela».
Fue en noviembre cuando O’Hare comenzó sus visitas intermitentes y discretas a los ensayos en los que participaba Fabrizzio.
«El director de la compañía viene a verte durante meses para ver cómo va tu desempeño, porque quiere que los alumnos trabajen como trabajarían en la compañía, que es con días buenos y días malos», comenta.
«La preparación dura muchos meses y ya después él elige a los estudiantes que podrían ser seleccionados para la compañía».
De los 29 alumnos de esa generación, O’Hare escogió a tres, entre ellos Fabrizzio y el español Millán de Benito, con quien compartió la medalla de oro en el Prix tras registrarse un inusual empate.
«(O’Hare) me dijo que me ha visto crecer en estos tres años, que está muy orgulloso de mí, que me quería ofrecer el trabajo porque cree que todas las personas que él elige para la compañía tienen un futuro aquí en el Royal Ballet y que está muy feliz y muy emocionado de ver cómo va mi carrera», señala el bailarín.
El Royal Ballet es una compañía de danza que tiene como patrono al Rey Carlos III del Reino Unido.