CUANDO MONTERREY FUE CAPITAL DE MEXICO
Monterrey, NL 29 septiembre 2026.- En 1864, Santiago Vidaurri ejercía como Gobernador del Estado de Nuevo León y Coahuila.
Instalado en Saltillo, el Presidente Benito Juárez le exigió entregar las aduanas y rentas federales. Ante la negativa de Vidaurri, Juárez marchó hacia Monterrey escoltado por el general Manuel Doblado.
El 11 de febrero, tras ser frenado en Santa Catarina, el Presidente pernoctó en la quinta El Mirador de Juan López Peña (en la actual calle Hidalgo, entre Zavala y América).
Al día siguiente, entró a Monterrey y se alojó en la casa del licenciado Manuel Z. Gómez (en las actuales Padre Mier y Galeana).
El 14 de febrero se reunió por 10 minutos con Vidaurri. Al rechazar sus condiciones, Juárez salió en su carroza entre insultos de seguidores de Vidaurri.
Indalecio Vidaurri, hijo del Gobernador, salió ebrio de una cantina y con la turba tiroteó el carruaje en movimiento. La comitiva presidencial logró escapar con vida a Saltillo gracias a la contención de soldados leales a la República.
En Saltillo, Juárez decretó el 26 de febrero la separación de Coahuila y Nuevo León.
Vidaurri renunció el 2 de marzo y, declarado traidor, huyó a Texas. El 2 de abril, las tropas del General Miguel Negrete tomaron la plaza y el 3 de abril Juárez hizo su entrada junto a su esposa Margarita Maza, embarazada, y su familia.
La sociedad regia ofreció un baile en su honor. La tradición relata que Juárez declinó ir por carecer de calzado de gala, ante lo cual damas locales le obsequiaron un par de zapatos nuevos para que asistiera.
Durante su estancia se editó el periódico satírico El Cura de Tamajón, en la casa de la esquina de las actuales calles Allende y Juárez, con versos atribuidos a Guillermo Prieto.
En la casona de Manuel Z. Gómez nacieron su hijo José Antonio (1864-1865) y su nieta María Juana Dolores Santacilia Juárez (1864-1916), bautizados en la Catedral y dados de alta en el Registro Civil.
Famoso por sus paseos por la Plaza Zaragoza junto con José Eleuterio González «Gonzalitos» y los generales Lázaro Garza Ayala o Pedro Martínez, entre otros, se dice que el Presidente rechazaba que los humildes le besaran la mano diciendo: «Usted y yo somos iguales. Bese a su mamá, a su esposa y a sus hijos».
Ante el avance francés, dejó la Ciudad el 15 de agosto de 1864, tras cuatro meses y 12 días en que Monterrey fue capital de la República.