BUSCAN TENDER RED DE APOYO
Agencia Reforma
Guadalajara, Jalisco 23 julio 2026.- La adolescencia suele retratarse como una etapa de descubrimientos. Pero también puede ser el momento en que aparecen la ansiedad, la depresión, las adicciones y una sensación de aislamiento que, cuando no encuentra escucha ni acompañamiento, puede desembocar en una tragedia.
En Jalisco, donde cada año se registran más de 700 suicidios y el grupo de mayor riesgo corresponde a jóvenes de entre 15 y 29 años, un nuevo festival busca colocar la salud mental en el centro de la conversación pública.
Mental Fest Jalisco celebrará su primera edición del 10 al 20 de septiembre con una programación que utilizará las artes escénicas como punto de partida para hablar de bienestar emocional, prevención del suicidio y construcción de redes comunitarias. El eje del encuentro será «No Static», un espectáculo creado por Circo Dragón que ofrecerá tres funciones en la Sala 2 del Conjunto de Artes Escénicas los días 18, 19 y 20 de septiembre.
La semilla del proyecto nació lejos de Guadalajara. Hace poco más de dos años, Circo Dragón fue invitado por el Instituto de Salud Mental de Chihuahua para presentar una obra sobre adicciones, violencia y suicidio ante estudiantes de distintas escuelas. La reacción del público sorprendió a la compañía.
«Más que el mensaje, provocaba una sensibilización muy interesante», recuerda Rodrigo Orellana, director creativo del grupo. Los jóvenes hablaban con sus maestros, compartían experiencias y encontraban un espacio para expresar emociones que normalmente permanecían ocultas. Aquella experiencia convenció a la compañía de que el espectáculo podía ser el punto de partida para algo mayor.
Así surgió la idea de traer «No Static» a Jalisco. Cuando obtuvieron las fechas para presentarla en septiembre, decidieron ampliar el proyecto y convertirlo en un festival que no terminara cuando bajara el telón.
«La gente sale muy sensible. Necesita saber a dónde acudir», resume Orellana, quien añade que alrededor de las funciones habrá conferencias, talleres, exposiciones, instalaciones participativas como el «Muro de la Escucha» y paneles con especialistas en salud mental. La intención es que el público encuentre información, líneas de ayuda y organizaciones capaces de acompañar procesos de ansiedad, depresión o crisis emocionales.
Sobre el escenario, «No Static» evitará el discurso explícito. La historia se construirá mediante acrobacias aéreas, danza urbana, rap y proyecciones visuales con estética grunge y glitch art. Cada disciplina representa una emoción o conflicto: la búsqueda de identidad, la presión por pertenecer, el rechazo a la propia imagen o la influencia de las adicciones.
En una de las escenas, una contorsionista se enfrenta a múltiples espejos mientras deforma su cuerpo, metáfora de una juventud que no logra reconocerse, relata Orellana.
«El teatro nos permite reflejarnos en un espejo de fantasía, pero al final nos muestra una realidad», explica el creador.
Esa capacidad de conmover, considera, abre la puerta para que adolescentes y adultos hablen de temas que con frecuencia permanecen silenciados.
El proyecto también pretende construir una red de colaboración entre instituciones. Participan organismos como el Instituto Jalisciense de Salud Mental, la Universidad de Guadalajara, dependencias estatales y colectivos especializados, además de terapeutas y promotores del bienestar físico y emocional.
Más de 40 personas trabajan actualmente en la organización del encuentro entre artistas, especialistas y embajadores del festival y para financiar las actividades paralelas, Circo Dragón además lanzará la campaña «Nadie Salta sin Red», con la que busca recaudar 100 mil pesos y que puede consultarse en esta liga: https://gofund.me/1a83d9987.
Los recursos servirán para realizar talleres, conferencias y, posteriormente, impulsar una gira que lleve «No Static» a escuelas, universidades y municipios con menor acceso a este tipo de propuestas.
La apuesta de Mental Fest no consiste únicamente en presentar un espectáculo, aspira a demostrar que la cultura también puede convertirse en una herramienta de prevención, remarca Orellana, quien añade que en un Estado donde las cifras de suicidio mantienen encendidas las alertas, la intención es sencilla y, al mismo tiempo, urgente: recordar y no permanecer estáticos ante estas tragedias.