EL IMPERIO CONTRAATACA
Pedro Peñaloza
“Un imperio fundado por la guerra tiene que mantenerse por la guerra”.
Montesquieu
Donald Trump ha señalado varias veces que los cárteles gobiernan México y que la presidenta Sheinbaum no ha podido con ellos. Es ya común que el inquilino de la Casa Blanca se burle de la capacidad del gobierno mexicano para encarar a la delincuencia organizada. Pero, lo dicho por Trump el pasado sábado 7 de marzo, en el marco de una reunión denominada “Escudo de las Américas”, con la presencia de 12 países de la región, todos aliados de Estados Unidos, sobrepasa cualquier acuerdo previo: “México es el epicentro de la violencia, los cárteles mexicanos están alimentando y orquestando gran parte del derramamiento de sangre y el caos en este hemisferio, y el gobierno de Estados Unidos hará todo lo necesario para defender nuestra seguridad nacional, los cárteles gobiernan México. Tenemos que erradicarlos, tenemos que eliminarlos a todos. Están empeorando. No podemos permitirlo”.
Esta es una amenaza directa para una posible intervención. No habló de Colombia ni de Brasil. En dicho cónclave convocado por la Casa Blanca en Florida, residencia del mandatario estadounidense, Trump se mofó de la presidenta Sheinbaum por una llamada telefónica que tuvieron: “le dije: ‘déjenme erradicar los cárteles’. Y ella contestó: ‘no, no, no, por favor, Presidente’”, imitando su tono de voz. Queda claro que Trump no le tiene ningún respeto ni confianza a la Presidenta, por más que la halague en sus discursos. Los afanes hegemónicos del gobernante norteamericano son evidentes, así lo demostró en Venezuela, en Irán y pronto ante Cuba.
México no puede ser excepción en la táctica intervencionista de la Casa Blanca. Los tiempos que se avecinan están llenos de escollos de distinta naturaleza. Hasta ahora, el gobierno mexicano está atrapado entre sus propias contradicciones, oscila entre la herencia desastrosa que dejó López Obrador y los vanos intentos de la presidenta Sheinbaum para encontrar su propia identidad.
En Washington esperan que la inquilina de Palacio asuma una postura firme con la asociación de sus compañeros de partido con la delincuencia organizada, aunque saben perfectamente que está atrapada en una red impenetrable y estructurada por los intereses de una especie de Omertá dispuesta a todo, sí a todo, con tal de preservar los intereses económicos y políticos de una minoría primitiva y avariciosa.
Trump no dudará en realizar operativos abiertos o encubiertos para eliminar a los jefes de los cárteles y “extraer” a dirigentes de Morena. Ya demostró que no tiene límites. Únicamente falta que sus cálculos geopolíticos lo determinen. Ya veremos la reacción de un gobierno débil e inconsistente.