En la guerra, la verdad es la primera víctima.

Esquilo

Pedro Peñaloza

El operativo contra Nemesio Oceguera, El Mencho, que terminó con su muerte y de varias decenas más de agentes del Estado y de miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue manejado como un “gran triunfo del Estado mexicano”. A ver, tratamos de ponernos de acuerdo. Por supuesto que el golpe es duro y sensible para el funcionamiento del poderoso cártel y eso no hay que ponerlo en duda. Lo nuclear es la presión e intervención de Trump, al ponerse esa medalla lo confirma.

Una de las preguntas que está en el aire es ¿el hombre más buscado de los últimos tiempos fue ejecutado sin una guerra de por medio? Recordemos que en la captura del hijo de El Chapo, Ovidio Guzmán, la ciudad de Culiacán entró en un estado de sitio. ¿Estamos en presencia de una traición interna? ¿o es la ruptura de un pacto con el Estado?

El camino hacia el poder de El Mencho estuvo pavimentado de complicidad y alianzas con diversos personajes del gobierno. La presencia extendida del CJNG en el territorio y en otros continentes es producto de un hábil proceso de aprovechamiento de ausencia estatal y negociación con grupos locales convertidos en sus franquicias.

El arresto de El Chapo Guzmán, la expulsión de Los Zetas de Jalisco y la captura de los cabecillas de Los Templarios en Michoacán catapultó al CJNG. Fue tanto su poder que secuestró a los hijos del líder del Cártel de Sinaloa en Puerto Vallarta en 2016. Fue en el gobierno de Peña Nieto cuando mostró su fuerza y ​​con Morena se fortaleció hasta ser el grupo delictivo más importante del mundo. Evidentemente el gobierno de Claudia Sheinbaum pretende mover los reflectores de la investigación de la Marina por el caso del huachicol fiscal y el encubrimiento de los narcopolíticos

Sin embargo, no se entiende que sólo descabezar un cártel no resuelve nada de fondo. El ejemplo de Sinaloa es pedagógico. Sucedió también con la “Federación” dirigida por Félix Gallardo, que agrupó transitoriamente a diversos grupos delictivos regionales y con la persecución estatal investigando la balcanización de los cárteles. Así se rompieron todos los códigos que una vez hubo y los líderes más sanguinarios impusieron sus prácticas en diversos territorios.

No olvidemos que, la delincuencia organizada es una empresa que genera millones de dólares con múltiples beneficiarios. Aquí están involucrados los bancos, paraísos fiscales, políticos, policías, militares, etc. Esta economía seguirá funcionando, surgirán nuevos jefes. Así lo exigen las reglas del capitalismo. Iniciarán nuevos ciclos de violencia y de acuerdos. Por ahora, guarden las fanfarrias.

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