LA ENCRUCIJADA
Pedro Peñaloza
“Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”
Tucídides
¿Se acabó el petróleo en Cuba? Palacio duda en seguir ayudando a la isla. Las razones “humanistas” se diluyen ante las amenazas de Trump. El inquilino de la Casa Blanca impone. No lo hace subrepticiamente o en reuniones secretas, como en el siglo pasado. Anuncia sus objetivos sin ningún reparo, no le atemorizan las instituciones internacionales o locales, es un “rey” con respaldo económico y armamentista.
Secuestrar a Maduro provocó que su misión de conquista se reforzara. A pocas horas de su incursión en Caracas llamó a la entrega de Groenlandia. En su radar también está la dictadura cubana, busca doblar a la burocracia castrista dejando sin petróleo a la isla.
Por su parte, las ofrendas de Sheinbaum al entregar presos no son suficientes. Aunque la única condición sea excluirlos de la pena de muerte, aunque les impongan cadena perpetua. ¡Vaya humanismo morenista!
Los regalos también incluyen modificaciones en las tarifas de importación a los países que no cuentan con Tratado de Libre Comercio (TLC). Pero la mirada está puesta en China, diversas potencias exportadoras asiáticas y de paso Brasil, un supuesto gran aliado. Es decir, el precio para mantener contento a Trump y poder continuar con el TLC es un mayor aislamiento del país y centrar más la economía en la demanda de Estados Unidos.
El punto crítico y donde Morena pone evidente resistencia es la exigencia de hacer frente al narcotráfico, porque esto involucra no sólo a capos, sino a gobernadores, presidentes municipales, diputados, senadores y hasta jefes militares. Trump insiste que son los cárteles que gobiernan México. Y la presidenta responde con “cabeza fría”. No puede negar lo dicho por el inquilino de la Casa Blanca, se exponen a que se lo demuestre.
Las amenazas de incursiones terrestres son calambres planeados. Claudia Sheinbaum sabe de la complicidad de diversos funcionarios de la 4T con grupos delictivos de distintos tamaños. Trump también lo sabe y está jugando con los tiempos para apretar y chantajear a Sheinbaum, aunque tengan tersas llamadas telefónicas.
No hay margen de maniobra cuando la economía nacional está estancada y las remesas hilan 8 meses a la baja (El Universal, 3/enero/26, p.18). La informalidad repunta y los empleos formales bajan (El Financiero, 27/enero/26, p.1). Esto mete mayor presión a las negociaciones del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá. La inseguridad y debilidad económica no garantiza fuerza y soberanía en el acuerdo tripartita. Sheinbaum va débil a la negociación comercial. Está en una encrucijada: ¿Cederá a Trump? ¿Entregará a sus colegas?