UNA BATALLA TRAS OTRA (One Battle After Another, 2025)
CINERGIA
- Cuando no es una cosa, es otra para Leonardo DiCaprio en lo nuevo de Paul Thomas Anderson
Por: José Pablo Contreras Sánchez

PRESENTA:
Como fan del cine, hay muy pocas cosas que puedes afirmar sin que alguien las discuta. Una de ellas es que Paul Thomas Anderson es uno de los mejores directores vivos. PTA (como lo llaman con cariño sus seguidores) es de esos cineastas cuyos estrenos se sienten como todo un acontecimiento dentro de la comunidad. Cada vez que presenta una nueva película, puedes apostar que tu amigo que no deja de hablar de David Lynch y Terrence Malick estará en la sala el fin de semana de estreno.
Sus obras destacan por un estilo visual impecable, montaje brillante y relatos guiados por personajes en busca de un propósito mayor. Desde ‘Boogie Nights: Juegos de placer’, ‘Petróleo sangriento’, hasta ‘The Master: Todo hombre necesita un guía’, o mis favoritas, ‘El hilo fantasma’ y ‘Embriagado de amor’. PTA es, sin lugar a dudas, uno de los grandes.
Por eso no sorprendió que, al anunciarse que su próxima cinta tendría como protagonista a Leonardo DiCaprio —otra leyenda viviente tan incapaz de dar una mala actuación como, aparentemente, de salir con alguien mayor de 25 años—, las expectativas se dispararan. Así nació ‘Una batalla tras otra’.
Esta épica comedia de acción cuenta la historia de Bob (DiCaprio), un revolucionario venido a menos que vive en un estado de constante paranoia cannábica y que sobrevive fuera del sistema a lado de su enérgica e independiente hija, Willa (Chase Infiniti). Sin embargo, cuando su malvado némesis, el Coronel Lockjaw (Sean Penn) regresa, y Willa desaparece, el antiguo radical abandonará la comodidad de su anonimato y hará de todo por encontrarla, en una lucha contra el tiempo y su pasado.
Mi primera impresión al salir de la sala fue que ‘Una batalla tras otra’ triunfa donde otras propuestas similares fracasan, como ‘Eddington’, estrenada apenas el mes pasado y que reseñamos aquí mismo. La cinta aborda de frente el clima político actual de Estados Unidos: agitación social, redadas de ICE, centros de detención para migrantes y supremacistas blancos forman parte del relato, pero se integran de forma inteligente en la trama.
El ejemplo más claro está en Lockjaw, el villano. Es un personaje profundamente racista y misógino, presentado como intimidante y cruel, pero también como patético y reprimido. Su riqueza dramática se debe tanto al guion de PTA como a la impecable actuación de Sean Penn. DiCaprio tampoco se queda atrás: sus papeles cómicos se han convertido en mis favoritos dentro de una carrera repleta de personajes memorables y premiados. Aquí se muestra magnético, con un carisma arrollador y una comedia física que hizo reír a toda la sala. Podríamos estar ante dos futuras nominaciones al Óscar. El resto del elenco mantiene el nivel: Chase Infiniti, Teyana Taylor, Regina Hall y el siempre genial Benicio Del Toro completan un ensamble explosivo —tan explosivo como las bombas caseras que hicieron famoso al personaje de Leo—.
La fotografía, rodada en el impresionante formato Vistavision (que brilla al máximo en IMAX), confirma que la mejor forma de disfrutarla es en la pantalla más grande posible, donde también se aprecie el magnífico diseño sonoro y la potente banda sonora. El montaje merece mención aparte, sobre todo en una secuencia de persecución cercana al final, una de las más memorables del filme… y de todo el 2025.
¿Cuántas tacitas de café se lleva ‘Una batalla tras otra?

‘Una batalla tras otra’ es la película más épica y divertida de Paul Thomas Anderson hasta la fecha. Una obra de maestros, tanto delante como detrás de la cámara, que ridiculiza el supremacismo blanco y el racismo con una agudeza que pocos proyectos actuales han alcanzado. Te reirás, te sorprenderás y jamás olvidarás la respuesta a la pregunta: “¿qué hora es?”.
¡Viva la revolución!
Ya en cines.