EL SHOW DEL MAYO PARA LOS INCAUTOS
Pedro Peñaloza
“Nada fortalece más a la autoridad que el silencio”
Leonardo da Vinci
Toda la parafernalia montada por el aparato de justicia estadounidense para festinar la confesión del “Mayo” Zambada es parte de una narrativa que intenta hacer creer que el narcotráfico está derrotado por la política de la Casa Blanca y sus agencias de inteligencia.
Dejemos la superficialidad. El discurso de la prepotente fiscal general Pam Bondi olvida los 50 años de alianzas e impunidad que otorgaron al “Mayo” en la frontera y en su incursión en Estados Unidos. Hipocresía.
¿De qué sirven los millonarios recursos técnicos y económicos con los que cuenta Trump para evitar que el Cártel de Sinaloa siga avanzando en diversos países? Disparos de demagogia.
Por supuesto, el gigantesco y lucrativo negocio de las drogas ilegales y crímenes conexos requiere la complicidad de autoridades de alto nivel. Para nadie es un secreto la fusión de la delincuencia organizada con el aparato estatal. De poco sirven los desplantes punitivos. Son de opereta.
El líder del Cártel de Sinaloa confesó que corrompió a “policías, militares y políticos de 1980 al año pasado”, e incluyó al gobierno de AMLO. Aunque Zambada será el único culpable, es el monstruo, “morirá en la cárcel” y “su reinado de terror terminó”, sentenció la verduga Bondi. Nada de perseguir a los beneficiarios de la orgia de ganancias. Por ahora.
Los nombres de los corruptos los podrá ir administrando o llevarlos a la tumba. Esa es la incógnita de aquí al 13 a enero, cuando vendrá la sentencia. Otra vez, por enésima ocasión, se ratifica la absurda política de “descabezar” y no desarticular estructuralmente a los grupos de la delincuencia organizada. Lo sencillo y hasta espectacular es llevar a la cárcel a individuos aislados, mientras los circuitos de dominación siguen intactos.
La confesión del “Mayo” involucra 8 sexenios, múltiples gobiernos estatales, municipales, decenas de jefes policiacos y militares coludidos, y resulta que ningún funcionario ha sido detenido o siquiera involucrado.Ahora gozan de su riqueza.
La complicidad y corrupción es evidente. Ni antes ni después del obradorismo se detuvo la asociación criminal. La llamada cuarta transformación ha sido el espacio para negocios rentables. Por eso sus cuadros se pasean con cinismo, sabedores que la cofradía oficial los protege. Como la mafia, si uno habla caen todos.
Que quede claro, el negocio sigue y aunque “no le preocupe” a la presidenta Sheinbaum lo que diga Zambada, quizá reaccione demasiado tarde cuando los estadounidenses actúen, sin que en Palacio se enteren. ¿Sabe ya cómo extrajeron al Mayo?
@pedro_penaloz