UNO MENOS

  • Por Salvador Farfán Infante

La mayoría de los pequeños cambios de que empezamos hacer al dejar de estar en activo, pueden parecernos ridículos y triviales. Sin embargo  puedo asegurarte que la suma total de todos ellos nos va a proporcionar un impulso sorprendente poderoso hacia una salud nueva y vigorosa; debido a esto hoy te comparto el método de:

CAMBIANDO LAS ANTIGUAS RUTINAS:

Algunas horas del día determinadas, lugares y familiares y actividades regularmente asociadas con la bebida han permanecido íntimamente entretejidas en el acontecer de nuestras vidas.

Así como la fatiga, el hambre, la soledad, la ira y el exceso de relación, esas antiguas rutinas demuestran ser trampas muy peligrosas para la sobriedad.

Cuando suspendimos por primera vez la bebida o la droga, muchos de nosotros creímos útil revisar los hábitos que rodeaban a nuestra forma de beber y, dondequiera que fuese posible, cambiar muchos de los pequeños eventos conectados con la bebida o drogas.

Cuando se desea NO beber, puede ayudar el cambiar todas esas rutinas y establecer un nuevo esquema realmente distinto. Hay amas de casa, por ejemplo, que dicen que les ha convenido cambiar las horas y lugares para hacer sus compras y modificar el programa de sus tareas cotidianas. Durante en las ocasiones en qué acostumbrábamos beber, es muy confortante hablar con una persona que ha pasado por las mismas experiencias.

Para muchos de nosotros, esto también nos ha significado evitar por lo menos durante algún tiempo, la compañía de nuestros compañeros de trago. Si ellos son amigos verdaderos, naturalmente se sentirán muy contentos de vernos cuidar nuestra salud, y respetarán nuestro derecho de pedir cualquier cosa que deseemos, así como nosotros respetamos el derecho que ellos tienen de beber si así lo desean.

Los viajes de negocio, los fines de semana o las vacaciones, el campo de golf, los estadios de fútbol y beisbol, los juegos de cartas, la piscina, esto frecuentemente significaban mucho alcohol para nosotros. Cuando dejamos de beber por primera vez, vimos lo valioso que era programar durante algún tiempo una clase diferente de viaje o vacaciones. Tratar de evitar tomarse un trago en un barco cargado de bebedores de cerveza, o que paladean su bebida preferida, lo importante para ti es “hacer las cosas diferentes que no nos recuerden particularmente la bebida”.

Al final mi amigo, harás la elección que más te convenga. Nadie más que tú sabes cuál ha sido tu forma de beber y hasta dónde aprecias la sobriedad que has ganado hoy en día.

Fuente: Viviendo Sobrio. AA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *