DEMORAS DEL SAT FRENAN INVERSIÓN EXTRANJERA
Monterrey, NL 21 octubre 2026.- Las ventajas de las empresas con programa Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), que ha distinguido a México para atraer inversión extranjera, se están diluyendo por los retrasos del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en renovación de certificaciones y en devolución del IVA, afirmó Javier Cendejas, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Noreste.
En el caso de la renovación, explicó, ésta debe presentarse dentro de los 30 días previos al vencimiento de cada certificación, conforme a las reglas generales de comercio exterior, pero en este año se han registrado fuertes retrasos entre la presentación del aviso y la recepción del documento de la autoridad.
«Se han documentado demoras generalizadas en la emisión de los oficios de renovación de la Certificación IVA y IEPS para empresas IMMEX, tenemos testimonios de empresas que recibieron sus oficios hasta julio o agosto, pese a haber presentado sus trámites desde diciembre del año anterior; también se reportaron esperas superiores a 100 días hábiles», refirió.
Cendejas precisó que si bien el retraso documental no significa automáticamente perder la certificación, porque la renovación surte efectos al día hábil siguiente del acuse de recepción del aviso presentado correctamente aunque la autoridad todavía no emita el oficio, el principal problema es la falta de certeza operativa.
Sin el oficio actualizado, algunas empresas enfrentan dificultades para acreditar su renovación ante agentes aduanales, clientes y otros participantes de su cadena de suministro.
«Cuando un agente aduanal solicita el oficio y no acepta el acuse como evidencia suficiente, pueden surgir validaciones adicionales o demoras en las operaciones; más tiempo dedicado a aclaraciones, verificaciones y trámites significa mayores costos administrativos y menor agilidad para las empresas IMMEX», sostuvo.
Del tema de la devolución del IVA dijo que el plazo legal es de 40 días hábiles, pero los tiempos efectivos pueden extenderse cuando existen requerimientos o revisiones adicionales del SAT con casos de espera de hasta ocho meses.
Ante esos retrasos, el efecto más importante, indicó Cendejas, es sobre el capital de trabajo, pues cada mes adicional de espera significa recursos que la empresa no puede usar para pagar proveedores, nómina, así como adquirir insumos o financiar inversiones.
«México necesita controles inteligentes, digitalización y trazabilidad, pero también mecanismos que reconozcan y faciliten las operaciones de las empresas que cumplen.
«No podemos aspirar a atraer más inversión, fortalecer el nearshoring y aumentar nuestras exportaciones si simultáneamente encarecemos y complicamos la operación de nuestra industria exportadora», aseveró.
Cendejas señaló que el reto no es fiscalizar menos, sino mejor, sin sacrificar competitividad.