Texas, Estados Unidos. 9 septiembre 2026.- Texas se perfila como el epicentro de las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre, impulsado por el descontento ciudadano ante el alto costo de la vida y el rechazo a las políticas económicas y migratorias de la administración de Donald Trump.

A pesar de ser la economía de mayor dinamismo desde la pandemia, los votantes texanos resienten la inflación, los aranceles punitivos y la escasez de mano de obra generada por el control migratorio. Este escenario económico, sumado a la nominación del polémico procurador estatal Ken Paxton como candidato republicano al Senado, ha abierto una ventana histórica para el Partido Demócrata.

Las encuestas actuales muestran un empate técnico en la contienda senatorial entre Paxton y el candidato demócrata James Talarico, cuyo avance desafía décadas de hegemonía conservadora en el estado. El malestar también repercute en la carrera por la gubernatura y en distritos clave del sur de Texas con alta presencia hispana, donde sectores tradicionalmente republicanos desaprueban las medidas arancelarias.

Para capitalizar esta vulnerabilidad política y asegurar escaños cruciales en el Congreso, los demócratas dependen de una alta movilización en zonas urbanas como Houston, Dallas y San Antonio. En respuesta, la cúpula republicana ha concentrado sus esfuerzos estratégicos en el estado para blindar su bastión frente a un posible vuelco electoral.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *