¡AGUAS! CON EL CHORRO DE AUMENTOS DE AYD
Monterrey, NL 4 septiembre 2026.- Usuarios de AyD sufren de fuertes incrementos en sus recibos de forma repentina; éstos son algunos datos útiles para conocer las causas.
Pero, ¿cómo se comportan las tarifas?, ¿cómo vigilar si hay cambios inusuales en el consumo?, ¿cómo saber si AyD está cobrando de más?, ¿qué hacer en caso de fuga?
Éstos son algunos datos útiles para resolver esas incógnitas.
Las tarifas siempre suben
Aunque la Administración del Gobernador Samuel García sólo admite que aplicó un aumento en abril del 2022, de entre 10 y 40 por ciento, la realidad es que las tarifas se deslizan cada mes de acuerdo con una fórmula y al final de cada año suben más que la inflación.
En lo que va del Gobierno emecista, por ejemplo, quienes consumen entre 11 y 29 metros cúbicos-que representan el 60 por ciento de la facturación del organismo- ahora pagan hasta 86 por ciento más que al cierre del anterior sexenio.
Tan sólo de agosto del 2025 a agosto del 2026 lo que pagan los usuarios se elevó en un 8 por ciento, porque el desliz no sólo obedece a la inflación sino otros a otros indicadores internos que agrega AyD a la fórmula.
Un factor adicional que encareció los cobros fue la cuota de saneamiento que empezó a implementar este gobierno en abril del 2022, y que equivale al 12.5 por ciento del costo del agua consumida.
‘Brincos’ en precio por metro cúbico
Para fijar la tarifa, AyD utiliza un tabulador en donde el precio de cada metro cúbico de agua no es fijo, sino que va subiendo según el nivel de consumo.
En esa lista, el consumo de un metro cúbico aparece en 2.63 pesos, mientras que el consumo de 200 metros aparece en 28 mil 909 pesos, es decir a 144 pesos cada metro.
Consumir 10 metros, por ejemplo, cuesta 101.4 pesos, mientras que consumir 11 metros sube a 170.7 pesos, es decir 68 por ciento más.
Y en todos los casos hay que agregar todavía una cuota fija y el IVA causado por las tarifas de drenaje y saneamiento.
Así, si la factura se dispara y el consumo apenas subió un metro, la explicación puede estar en el tabulador.
También hay malas lecturas
Si su recibo indica que su consumo se disparó sin motivo, una de las razones puede ser un error de medición por parte del personal de AyD.
Esto se puede verificar comparando la última lectura que aparece en el recibo con la cantidad de consumo que refleja el medidor.
Si la cantidad del documento es más alta que la registrada en el aparato, es posible hacer la aclaración correspondiente presentando
evidencia fotográfica con los dos datos en el sitio: sadm.gob.mx/AyD_Aclaraciones.
En caso de fuga, documente todo
Si el recibo llega por un monto exagerado -en ocasiones de miles y hasta decenas de miles de pesos-, y esto se refleja también en la cantidad de metros registrada en el medidor, es posible que haya una fuga.
Para estos casos, AyD tiene un programa al que llama «ajuste por fugas» en el que hace un descuento considerable y permite pagar en partes durante un año, si el usuario repara el daño.
Sin embargo, de acuerdo con testimonios de usuarios y contratistas dedicados a este tipo de reparaciones, desde el 2025 el organismo pone múltiples trabas al trámite para que el contribuyente desista y pague completo.
Para evitar esos obstáculos, se recomienda:
– Enviar fotos detalladas de la fuga, con y sin agua.
– Enviar fotos de la fuga reparada y todos los materiales usados.
– Pedir recibo o factura en donde se desglosen los servicios recibidos y los materiales usados.
– Hacer una captura de video mientras hace la aclaración en línea, carga los documentos y llega el acuse de recibo, para que el organismo no alegue faltantes.
El trámite también se hace en el sitio sadm.gob.mx/AyD_Aclaraciones.
Evite macrofugas a macroprecios
Aunque AyD toma la lectura entre dos y tres semanas antes de la fecha de vencimiento de la factura, en caso de detectar algún consumo exagerado o posible fuga, no activa ningún tipo de alerta temprana para que el usuario tome medidas cuanto antes y el agua no se siga desperdiciando.
Hay casos en los que los usuarios pueden dejar dos meses o más sin revisar su recibos y en ese tiempo no sólo sigue creciendo la fuga, sino que a mayor volumen se eleva también el precio de cada metro cuadrado que se tiene que pagar.
Esto porque el organismo ‘castiga’ al usuario aplicándole el tabulador como si fuera un consumidor que despilfarra.
Quienes quieran evitar estas situaciones, pueden tomar lecturas periódicas de su medidor -semanales, quincenales, etcétera-, para detectar cualquier anomalía antes de que crezca.
Medidores sospechosos
Hay usuarios que señalan que tras la sustitución del medidor por parte del organismo, sus consumos y facturas empezaron a dispararse.
Ése es el caso de Josefa Gómez, vecina de la Colonia Morelos, quien mostró recibos de que a finales del año pasado su factura oscilaba entre 350 y 450 pesos, y a partir de este año subió a 700, luego a mil 200 y finalmente a mil 900, sin ningún cambio aparente en sus patrones de consumo ni en el tamaño de su familia.
Luego de que un inspector revisó y no encontró fugas, el organismo alegó que seguramente ése es su consumo real.
Ahora analiza llevar su caso a la Profeco.