CONOCE LOS TIPOS DE DEPRESIÓN
Agencia Reforma
Monterrey, NL 23 agosto 2026.- Tras el fallecimiento de la actriz Hayden Panettiere, el 16 de agosto, se han viralizado entrevistas y fragmentos de su libro, en donde la estadounidense de 36 años habló abiertamente de sus batallas contra la depresión posparto.
Fue una de las figuras públicas que visibilizaron este trastorno del estado del ánimo.
Considerada una de las principales causas de discapacidad, la depresión afecta a más de 332 millones de personas en el mundo y a cada una puede impactarle de manera diferente, pues existen diversos síntomas y formas en que se presenta.
«No es como que haya una sola ‘depresión'», señala el psiquiatra de enlace Aram Nava Alemán, coordinador estatal de la Asociación Psiquiátrica Mexicana.
«Se utiliza la palabra para describir trastornos y presentaciones clínicas que comparten síntomas como tristeza o pérdida de interés o placer de forma persistente, alteraciones del sueño, energía, concentración».
Y, a veces, ideas de querer morir o lastimarse. La depresión es un fuerte factor de riesgo para el suicidio.
Los más conocidos son el trastorno depresivo mayor y el persistente (o distimia), pero también pueden presentarse síntomas psicóticos (alteración de la realidad) o cuadros con características atípicas.
«Más que pensar en un número de tipos de depresión, mejor vemos qué clase de síntomas depresivos tiene una persona, qué características tiene y cuál puede ser la causa», enfatiza el psiquiatra Nava.
Conocerlos puede ayudar a identificar señales tempranas para pedir ayuda profesional.
MÁS QUE TRISTEZA
Es normal sentirse con el ánimo bajo en algún momento de la vida, pero cuando estas emociones se prolongan por mucho tiempo y vienen acompañadas de síntomas que interfieren con el día a día, podría tratarse de una depresión.
La depresión es un trastorno mental que no se supera si el paciente «pone de su parte», como a veces aún se piensa.
«Hay nueve grupos de síntomas a través de los cuales se mide la depresión», señala el psiquiatra Omar Kawas, profesor del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UANL.
«El primer grupo es que la persona diga que tiene tristeza, le dé por llorar o que no se sienta bien».
También está la anhedonia, que es la pérdida total del interés o del placer en casi todas las actividades diarias.
Así como cambios en peso, apetito y problemas de sueño.
«Otro grupo es culpa excesiva: la gente siente que se arrepiente de errores pasados», dice Kawas.
«La culpa es excesiva, se juzga muy duro y siente que es un estorbo para los demás».
Puede haber cambios psicomotores como cuerpo muy lento o inquietud y nerviosismo extremo; un cansancio excesivo ante tareas mínimas de todos los días, y problemas cognitivos como falta de concentración.
Y, entre los más graves, están los pensamientos de muerte o la falta de deseos de vivir.
«Lo peor es cuando la ideación se acompaña de planeación», apunta Kawas, «o un intento franco de quitarse la vida».
TRASTORNO DEPRESIVO MAYOR
Cuando una persona presenta cinco o más de los síntomas mencionados (y al menos uno sea ánimo deprimido o anhedonia) durante al menos dos semanas, existe la posibilidad de que sea una depresión mayor.
«La depresión mayor es una enfermedad, no es falta de carácter, no es que la persona no le eche ganas», dice Kawas.
«Esa depresión mayor requiere atención psiquiátrica y, la mayoría de las veces, con algún antidepresivo».
La causa es multifactorial e intervienen factores biológicos, genéticos y ambientales, como pérdidas importantes.
Además del tratamiento psiquiátrico, la psicoterapia y cambios en el estilo de vida son claves.
DEPRESIÓN POSPARTO
Tras el nacimiento del bebé, muchas mujeres sienten cambios en el estado de ánimo que suelen ser pasajeros.
Cuando se prolongan y hay tristeza profunda, llanto, dificultad para establecer vínculo con el bebé, miedo a ser madre y pensamientos sobre lastimar al hijo o a ella misma, puede tratarse de una depresión posparto.
«Se puede presentar desde el embarazo y aún seis meses después del parto», precisa Kawas.
Se estima que afecta a dos de cada 10 mujeres y algunos factores de riesgo pueden ser los cambios hormonales, antecedentes personales o familiares de depresión, estrés físico o emocional por el nuevo rol y falta de apoyo.
Requiere atención médica, pues es importante descartar un trastorno bipolar antes de indicar determinados tratamientos.
«Se ha visto que muchas veces esta es la primera presentación de algo que evoluciona un cuadro bipolar y se complica con el uso de antidepresivos», detalla Kawas.
Un caso que ha generado intenso debate sobre la salud posparto es el de Lindsay Clancy, estadounidense acusada del homicidio de sus tres hijos.
La defensa argumenta que la mujer presentaba un cuadro severo de psicosis posparto, una emergencia psiquiátrica grave y poco común que puede provocar pérdida de contacto con la realidad, alucinaciones y delirios. Es diferente a la depresión posparto.
TRASTORNO DEPRESIVO PERSISTENTE
Es un tipo de depresión crónica que llega a alargarse por años y, aunque puede no ser tan severa, sí interfiere con las relaciones personales, la escuela, el trabajo y las actividades de la vida diaria.
«Puede haber tristeza persistente o pérdida marcada del interés y del placer, cambios en sueño o apetito, cansancio, dificultades para concentrarse, sentimientos de culpa o inutilidad e incluso ideas de querer morir», dice el psiquiatra Nava.
A alguien con este trastorno, antes conocido como distimia, puede costarle sentirse animado, incluso en momentos felices, y es común que las personas le describan como alguien que se queja constantemente.
De acuerdo con información de la Clínica Mayo, lidiar con los síntomas puede ser un desafío.
Una combinación de psicoterapia y medicamentos puede ser eficaz.
CON CARACTERÍSTICAS PSICÓTICAS
Éste es un trastorno en el cual la persona experimenta depresión junto con pérdida de contacto con la realidad.
«La depresión psicótica hay que tratarla con antidepresivos y medicamentos antipsicóticos», apunta Kawas.
Los tipos de delirios y alucinaciones suelen estar relacionados con sus sentimientos de depresión: algunas personas pueden escuchar voces que las critican o que les dicen que no merecen vivir.
El riesgo de suicidio es mucho más alto en personas con este tipo de trastorno.
TRASTORNO AFECTIVO ESTACIONAL
Este tipo de depresión está relacionado con los cambios de estación y, en la mayoría de los casos, los síntomas empiezan en otoño y continúan durante los meses de invierno: hay menos energía y mal humor.
Con menor frecuencia afecta en la época de primavera o verano y desaparece hacia los meses de frío.
El tratamiento suele comprender terapia lumínica, psicoterapia y medicamentos, según la Clínica Mayo.
TRASTORNO BIPOLAR
El trastorno bipolar es una enfermedad que causa estados de ánimo extremos que incluyen subidas emocionales (conocidas como manía o hipomanía) y bajones, conocidos como depresión.
«La depresión bipolar no tiene una manera clínica de distinguirse de la depresión mayor, son los mismos síntomas, pero no responde al tratamiento antidepresivo», destaca el psiquiatra Kawas.
Es importante el diagnóstico para su correcto tratamiento. Suele requerir estabilizadores del estado del ánimo.
DEPRESIÓN RESISTENTE AL TRATAMIENTO
Es cuando los tratamientos habituales no son suficientes para controlar la afección.
El psiquiatra Kawas explica que se suele probar con diferentes combinaciones de fármacos y, de ser necesario, tratamientos más modernos como la estimulación magnética transcraneal.
OTRAS DEPRESIONES
Algunos medicamentos y enfermedades crónicas pueden causar o empeorar síntomas de la depresión.
«También hay depresiones que se les llama ‘subumbrales’, que no alcanzan el número, la intensidad o la duración para pensar en una depresión mayor, aunque pueden convertirse después en uno», ahonda el psiquiatra Nava.
Hay afecciones que comparten síntomas de la depresión, como el trastorno disfórico premenstrual y el trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo, que se presenta como una reacción emocional excesiva ante un evento estresante.
La tristeza no siempre significa depresión, pero se recomienda no esperar a que sea incapacitante para pedir ayuda.
«Si los síntomas son persistentes, producen sufrimiento, afectan trabajo, familia y demás, o ya no se disfruta la vida», dice Nava, «mejor evaluarse con un profesional».
Pide ayuda
Si tú o alguien cercano enfrenta una crisis emocional, estas líneas ofrecen orientación y apoyo.
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