Agencia Reforma

Ciudad de México, 23 julio 2026.- Mientras el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, se reunía en México con la Presidenta Claudia Sheinbaum, y el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, su oficina anunciaba la imposición de nuevos aranceles de al menos 10 por ciento a 60 economías, entre ellas México, por no prohibir la importación de productos elaborados con trabajo forzoso.

Se trata de una medida ordenada por el Presidente Donald Trump, y que aplica a partir de hoy, en respuesta al fallo que recibió en febrero por parte de la Suprema Corte contra sus aranceles generales.

En esta ocasión México «la libraría» porque los productos incluidos en el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá quedarán fuera de este nueva política arancelaria.

La Secretaría de Economía resaltó que la nueva tarifa anunciada no afecta las exportaciones mexicanas a Estados Unidos.

«Para el caso particular de México, el nuevo anuncio mantiene la exención de arancel a exportaciones que cumplan con las reglas del T-MEC. En virtud de lo anterior, alrededor del 85 por ciento de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense continuarán con arancel cero», indicó la dependencia.

El Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, informó ayer que la decisión es el resultado de una investigación iniciada en marzo, que incluyó consultas con decenas de gobiernos, audiencias públicas y el análisis de más de 2 mil comentarios recibidos.

«El Presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos mantiene desde hace casi un siglo una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo», señaló Greer.

Los aranceles serán de 10 por ciento, entre 10 por ciento y 12.5 por ciento, o de 12.5 por ciento, dependiendo del grado de cumplimiento de cada país con las normas sobre trabajo forzoso.

Entre las economías sujetas al gravamen de 10 por ciento figuran México, Canadá, Reino Unido, India, Malasia, Indonesia, Argentina, Guatemala, Honduras, El Salvador, Ecuador, Pakistán y Sri Lanka, entre otras.

La Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza enfrentarán tasas diferenciadas para determinados productos, mientras que el resto de las economías investigadas estarán sujetas a un arancel de 12.5 por ciento.

El Gobierno estadounidense también anunció excepciones para determinadas materias primas y productos cuya imposición podría afectar el abastecimiento interno, provocar disrupciones económicas o incentivar a algunos países a fortalecer la aplicación de las prohibiciones contra el trabajo forzoso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *