CIERRA EL MUNDIAL 2026 CON INGRESOS RÉCORD DE 9,000 MDD
El silbatazo final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo decretó la gloria deportiva de España sobre Argentina; tras bambalinas, consolidó el éxito del experimento financiero más agresivo e histórico del balompié global. De acuerdo con proyecciones financieras de la FIFA y análisis de la cadena CNBC, el organismo rector del fútbol se erigió como el auténtico triunfador económico del certamen, proyectando ingresos superiores a los 9,000 millones de dólares al cierre del ejercicio 2026.
La apuesta por un formato expandido de 48 selecciones y 104 partidos, frente a los 64 encuentros tradicionales de las ediciones previas, demostró ser una maquinaria de facturación implacable. La ampliación del calendario a seis semanas permitió a la administración de Gianni Infantino multiplicar su inventario comercial, incrementando sustancialmente los derechos de transmisión televisiva, las alianzas de patrocinio y el volumen de boletaje.
La resistencia del bolsillo del aficionado
La gestión del torneo en Norteamérica no estuvo exenta de severos cuestionamientos, principalmente centrados en el encarecimiento del espectáculo. Estimaciones de la firma TicketData revelaron que el precio promedio de las entradas rebasó los 900 dólares, alcanzando cotizaciones superiores a los 10,000 dólares en zonas preferentes.
Pese a los temores iniciales de los analistas sobre un posible ausentismo debido a la inflación de los boletos, el mercado respondió con una solidez incontestable. La consultora Football Benchmark reportó que la ocupación en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá rozó el 99% desde la fase de grupos. Este éxito en taquilla ha impulsado a Infantino a barajar públicamente una nueva expansión a 64 selecciones para el Mundial de 2030, un modelo que, según financieros de la Universidad de Liverpool, transformaría el torneo en las «Olimpiadas del fútbol» al integrar a un tercio de las naciones del planeta.
Diplomacia y el factor político en el palco VIP
El torneo también estuvo marcado por la intensa actividad geopolítica. Informes financieros recientes desvelaron la estrecha relación entre la cúpula de la FIFA y la Casa Blanca, destacando la entrega de cortesías VIP valoradas en 15,000 dólares al presidente Donald Trump.