EL EJERCICIO: EL «ANTÍDOTO» NATURAL PARA EL CEREBRO
La actividad física es mucho más que estética; es una herramienta clave contra la depresión. Según Alonso Martínez Canabal, académico de la UNAM, el ejercicio aeróbico eleva niveles de dopamina y serotonina, neurotransmisores con efectos antidepresivos inmediatos.
Mientras el estrés crónico libera glucocorticoides que «envenenan» el cerebro, reduciendo el tamaño del hipocampo y frenando la creación de neuronas (neurogénesis), el deporte activa mecanismos de autorreparación. Al ejercitarnos, los músculos y la glándula pituitaria liberan hormonas y factores de crecimiento que fomentan la plasticidad cerebral: la capacidad del cerebro para automodificarse, crear nuevas conexiones y sanar.
La depresión, definida por el experto como una «enfermedad de la memoria», se caracteriza por sesgos negativos y rumiación. El ejercicio contrarresta esto al mejorar la oxigenación y proteger las estructuras donde almacenamos y reinterpretamos nuestra historia de vida.
Fuente UNAM