Sheinbaum pide más conciertos de BTS en México
CIUDAD DE MÉXICO. – Lo que comenzó como una venta de boletos que se fue en segundos, se convirtió en un asunto que llegó hasta las oficinas del gobierno mexicano y la diplomacia internacional. La presidenta Claudia Sheinbaum reveló en su conferencia matutina que, ante la abrumadora demanda por los conciertos de BTS, escribió una carta al primer ministro de Corea del Sur, Kim Min-Seok, para pedir que el grupo considere más presentaciones en México o al menos pantallas públicas para que más fans puedan vivir el evento.
La euforia por el regreso de BTS, uno de los grupos más escuchados del planeta, explotó desde que se anunciaron tres fechas en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México para el 7, 9 y 10 de mayo de 2026 como parte de su gira Arirang Tour, marcando su regreso tras una pausa de cuatro años.
Con apenas 150 mil boletos disponibles, se armó una locura: más de un millón de fans intentó entrar a la fila virtual, las entradas se agotaron en menos de 40 minutos y miles de ARMYs expresaron su frustración por fallas técnicas, filas interminables y falta de claridad en la venta.
Ante esto, Sheinbaum explicó que consultó primero con OCESA -la promotora organizadora— y con su director, Alejandro Soberón, pero dado que no se podía ampliar la oferta de fechas desde ahí, decidió elevarlo a un tema diplomático. “Todavía no recibo la respuesta, pero esperemos que sea positiva o que permitan pantallas”, dijo la mandataria sobre su carta, que hizo ruido hasta fuera del país.
Además de esta solicitud formal, el gobierno ha dado seguimiento a la polémica de la venta de boletos: la PROFECO recibió miles de quejas y ha iniciado procedimientos contra Ticketmaster por falta de transparencia, así como sanciones a plataformas de reventa que inflaron precios hasta niveles astronómicos.
La movida de Sheinbaum no es solo un guiño al fandom; también refleja la magnitud de lo que representa BTS para la juventud mexicana, un fenómeno cultural que logra mover no solo masas, sino también a la política, al punto de llevar los pedidos de miles hasta una carta oficial entre países.