DENUNCIAN MÚSICOS Y LOS CESA EL ISMEV
Erika P. Bucio
Agencia Reforma
Ciudad de México 20 enero 2026.- Once maestros del Instituto Superior de Música del Estado de Veracruz (ISMEV), fundado por el director de orquesta Luis Herrera de la Fuente, acusan su despido injustificado tras denunciar sus precarias condiciones de trabajo.
De acuerdo con el flautista Othoniel Mejía, tanto él como otros diez colegas fueron avisados de manera verbal de que sus contratos terminarían el 31 de diciembre, por lo que a partir del 1 de enero les quedaría prohibido el acceso a las instalaciones.
Personal de la Secretaría de Educación de Veracruz, de la cual depende el ISMEV, informó del despido a los músicos el pasado 15 de diciembre, ante el director Moisés Mayolo Barradas Cinta y el subdirector académico Alexis Martell Baca.
«Sin mayor explicación y sin tomar en cuenta que llevamos entre 8 y 23 años de servicio ininterrumpido», expone Mejía, uno de los maestros despedidos.
Al no haber sido notificados de manera oficial, los músicos se presentaron a trabajar el primer día hábil del año, el 7 de enero, sin que se les permitiera entrar al Instituto.
Los músicos se movilizaron a principios de 2025 para exigir su contratación definitiva, que fuera reconocida su antigüedad, algunos con hasta 23 años de servicio, y el derecho a las demás prestaciones de las que gozan los trabajadores de educación en el Estado.
Tras la intervención de la Gobernadora Rocío Nahle, la Secretaría de Educación estatal encabezada por Claudia Tello propuso a los inconformes firmar un contrato anual con la promesa de atender las demandas y el caso particular de cada uno de los docentes.
«La jurisprudencia mexicana y la Ley Federal del Trabajo son claras, una relación laboral de años ininterrumpidos no puede disolverse por el simple vencimiento de un contrato temporal», recalca el flautista.
Argumenta que la continuidad en el servicio otorga el derecho a la estabilidad laboral y tachó de «simulación» el uso de contratos temporales para cubrir necesidades permanentes de enseñanza.
En julio de 2025, el director del ISMEV anunció la creación de las plazas para los docentes, pero solo se entregaron a quienes no demandaron a la Secretaría de Educación de Veracruz o se desistieron.
«Cabe mencionar que la mayoría de los que desistieron tenían pocos años de relación laboral», expone el músico despedido.
Mejía se refiere a las demandas interpuestas en 2018 en las que reclaman la basificación, es decir, su contratación definitiva, el reconocimiento de la antigüedad y prestaciones de ley.
Seis de los demandantes, incluido el flautista, han logrado laudos favorables que no se han ejecutado.
«Definitivamente, la Secretaría de Educación pretende que renunciemos a las demandas que interpusimos en 2018», insiste.
En la reunión del viernes 16 de enero con funcionarios de la Secretaría de Educación estatal, entre ellos el Oficial Mayor, José Ramón Cardona, los músicos reiteraron que no retirarían las demandas laborales a cambio de plazas.
«Implicaría, en algunos casos, renunciar a los derechos adquiridos por 23 años», responde Mejía. «Y a todas las prestaciones sociales que por ley debieron darnos».
De los 53 docentes del ISMEV, solo los once despedidos no han logrado su contratación definitiva, al serles condicionada por las autoridades el retiro de las demandas laborales.
Los profesores despedidos apelan a la sensibilidad de la Gobernadora para que «actúe bajo los principios de justicia social y transparencia».
Exigen la inmediata revisión de estos casos, el reconocimiento de los derechos ganados por la antigüedad acumulada y la reinstalación de los docentes afectados.
«Despedir a profesionales con hasta 23 años de trayectoria mediante tecnicismos contractuales ignora el principio de lealtad institucional y vulnera la integridad de quienes han dedicado su vida a la formación de nuevas generaciones de músicos en Veracruz», asegura Mejía.
Advierte que desarticular el cuerpo académico del ISMEV no solo afecta a las familias de los despedidos, sino que «compromete la calidad artística del Estado y rompe la cadena de excelencia que ha posicionado a Xalapa como la ‘Atenas veracruzana'».