CONVOCAN, DE ‘VUELTA’, A REFLEXIONAR LA LIBERTAD
Francisco Morales
Agencia Reforma
Ciudad de México 9 noviembre 2025.- Hace 35 años, decenas de intelectuales de talla internacional se reunieron en la Ciudad de México durante una semana para hacer un balance del convulso siglo 20, que en ese entonces declinaba con un acontecimiento clave.
A menos de un año de la caída del Muro de Berlín, la revista Vuelta convocó a escritores, filósofos, politólogos, economistas y periodistas para discernir qué significaba este hecho para el presente y el futuro del mundo.
Encabezado por el poeta Octavio Paz y por el historiador Enrique Krauze, director y subdirector de la publicación, respectivamente, el Encuentro Vuelta: El siglo XX, La Experiencia de la Libertad respondió con urgencia al llamado de su tiempo.
«Existen tiempos que pueden concentrarse en un año, o en un periodo de unos cuantos años, en donde comienzan a ocurrir cambios sorprendentes, imprevistos, que nos dejan perplejos y que reclaman la reflexión», explica Krauze en entrevista.
Transcurrido ya el primer cuarto del siglo 21, el historiador estima que el mundo se encuentra, de nuevo, en un momento como aquellos.
«Yo creo que estamos ahora viviendo cambios en todo el mundo que merecen una reflexión a fondo, porque son de una hondura y de una complejidad similar, aunque distintos a los que vivimos en aquel año», abunda.
Es por ello que ahora ha decidido convocar a un nuevo encuentro, La Libertad de Vuelta, que se desarrollará el 12 y 13 de noviembre en El Colegio Nacional (Colnal).
Al trazar un arco entre 1990 y 2025, no obstante, es notorio que los ánimos detrás de ambos eventos son completamente distintos.
«(En 1990) celebramos la caída del Muro de Berlín sin saña alguna, sin malas pasiones», como expuso Krauze en una conversación inédita con el consultor, abogado y escritor español José María Lassalle, uno de los invitados de este año.
«Estábamos llenos de esperanza, naturalmente complacidos con los vientos de libertad y de democracia que soplaban en el mundo entero, en Europa y en América Latina», señala ahora.
Para Krauze, liberal, este júbilo ha dado paso a un periodo de crisis para las democracias liberales en todo el planeta.
«Si la libertad en ese momento parecía tomar un vuelo definitivo en la historia del mundo, ahora la libertad parece retraída», reflexiona.
«Ahora es como una paloma que todos buscan enjaular y, en cambio, en el año 89 (con la caída del muro), era claro que la paloma acababa de salir de la jaula porque le habían abierto las compuertas los pueblos del mundo».
¿Cuáles son los hechos actuales que le hacen pensar que nos encontramos en un tiempo clave como lo fue 1990, tras la caída del Muro de Berlín?
Primero, el advenimiento global del populismo que, desde luego, en 1989 no previmos en absoluto. Ni siquiera a principios de siglo aparecía en el horizonte como algo que fuera más allá de la historia argentina (con el peronismo) y de la irrupción de Hugo Chávez en Venezuela.
En segundo lugar, la presencia del radicalismo religioso, en particular islámico, a pesar de la revolución en Irán que, cuando hicimos el encuentro, no parecía tener las características que ha tenido en el siglo 21, a partir del ataque a las Torres Gemelas y de todos los otros ataques que han venido ocurriendo.
Krauze señala también el fenómeno global de las migraciones, la guerra en Ucrania y en Medio Oriente, y el advenimiento de personajes como Donald Trump y Vladimir Putin, cuyo ascenso era impensable en 1990.
«Y la lista se completa con la presencia de China. En aquel Encuentro Vuelta creo que prácticamente omitimos el tema de China, que apenas se comenzaba a despertar como un gigante milenario gracias a las reformas de Deng Xiaoping», abona.
Transversal a todos estos temas, la crisis de las democracias liberales del mundo atraviesa estos sucesos.
«Yo, por supuesto, soy un defensor y lo seré siempre de la democracia liberal, pero hay pensadores muy serios que la han cuestionado con motivos que merecen ser analizados», responde.
Aunque en 1990 el primer Encuentro Vuelta contó con recursos sustancialmente mayores y un horario privilegiado, el de las 22:00 horas, en el canal más visto de Televisa, el encuentro de este año, convocado por Letras Libres, mantiene, a decir de Krauze, un carácter esencial: la pluralidad de voces.
«En 1990, nosotros invitamos a marxistas, trotskistas, socialdemócratas, socialistas, una gama muy amplia en todos los continentes», rememora.
«Pero ahora el elenco es igualmente variado. Tiene representantes de, yo diría, un socialismo democrático, de una izquierda que cree en la democracia y en la libertad, hasta posiciones liberales sin que yo vea en este elenco ninguno propiamente libertario, vamos a decir.
«No creo que haya mucha gente que defienda a Javier Milei, vamos a decir, en su política económica, pero yo creo que es suficientemente plural», desarrolla.
Hace 35 años, por ejemplo, el encuentro reunió a grandes intelectuales de Europa del Este, como Czeslaw Milosz y Leszek Kolakowski, quienes se opusieron al régimen soviético, junto con autores que, aunque denunciaron el autoritarismo de esa época, permanecieron firmes en sus convicciones marxistas y socialistas.
«La presencia, por ejemplo, de Adolfo Sánchez Vázquez a mí me parece que simboliza ese espíritu, porque Sánchez Vázquez nunca dejó de ser un comunista, un marxista ortodoxo convencido. Para Sánchez Vázquez, que era, por cierto, un caballero, un hombre muy serio, un marxista muy serio, los acontecimientos de 1989 fueron un motivo de una profunda preocupación y tristeza», recuerda Krauze sobre la participación del filósofo hispanoamericano.
«Él no estaba de acuerdo con el Gulag, por ejemplo, con los campos de concentración soviéticos, pero él seguía siendo, y lo siguió siendo toda su vida, como Eric Hobsbawm en Inglaterra, un marxista convencido».
En este nuevo encuentro confluyen, entonces, pensadores que Krauze define como de centro izquierda, como Ivan Krastev, con intelectuales como Leon Wieseltier, editor de la revista Liberties, y el humanista Mark Lilla.
Con dos debates abiertos al público en el Colnal por día, el primero a las 16:00 horas y el segundo a las 18:00 horas, La Libertad de Vuelta abordará temas que hablan de los acontecimientos más inmediatos del presente.
Como muestra, por ejemplo, está el primer debate, «Economía y crisis de representación», en el que participan Carlos Elizondo-Mayer Serra, David Frum e Ivan Krastev, moderados por Andrea Aguilar.
«No podemos reducir la crisis del liberalismo al liberalismo político. Yo creo que comienza con una crítica muy severa a lo que se llama ‘neoliberalismo’ y ahí los ponentes van a discutir las relaciones entre el liberalismo económico, incluso el extremo libertario, o neoliberalismo con las visiones de una economía con una orientación social, el papel del Estado.
«Y se hablará necesariamente del pasado, presente y futuro del capitalismo. ¿Existe una alternativa socialista? Bueno, parecería, por lo que está ocurriendo en Nueva York, por ejemplo, con el triunfo en esa ciudad tan cosmopolita de un candidato que se autodenomina socialista», concluye sobre la victoria del recién electo alcalde Zohran Mamdani.
Con mesas de diálogo como «El malestar en las sociedades liberales», «La amenaza autoritaria» y «La identidad y lo que compartimos», los organizadores esperan que este nuevo encuentro brinde nuevas herramientas para evaluar el presente.
El evento también contará con eventos académicos a puerta cerrada en la Universidad de la Libertad.
Si bien el encuentro de 1990 dejó debates teóricos que siguen resonando, publicaciones académicas y momentos televisados que marcaron la historia nacional, como cuando Mario Vargas Llosa acuñó la frase «México es la dictadura perfecta», Krauze busca que el de este año deje también una huella profunda.
«Yo espero que este congreso, este encuentro, nos permita comprender mejor todos esos problemas, todos esos enigmas que tenemos frente a nosotros, que nos permita despejar un poco la perplejidad en la que vivimos y que salgamos un poco menos aturdidos, un poco menos perplejos, con un poco más de claridad sobre lo que viene», desea Krauze.
«Y, sobre todo , el papel de los escritores, de los intelectuales, de la prensa y el papel de los los jóvenes, que espero que acudan a El Colegio Nacional, o que nos vean por la transmisión que va a haber por Internet, que que tengan un poco más de claridad sobre sobre este momento y el papel que les toca jugar.
«Los jóvenes no pueden permitir que los nuevos autoritarismos les roben el futuro, que los nuevos fanatismos de toda índole los envenenen y les roben el futuro», espera.
Como hace 35 años, La Libertad de Vuelta busca, esencialmente, que los afines y los contrarios puedan dialogar entre sí.
«El encuentro está organizado sin ánimo de confrontación. No es una asamblea política, es un grupo de personas unidas por la amistad que quieren conversar. Espero que el encuentro sirva para poner un grano de arena para devolvernos en México un poco de lo que tanto necesitamos, que es la más elemental concordia», concluye Krauze.
El programa
Estas son las mesas ha llevarse a cabo en el Aula Mayor del Colnal dentro del encuentro La Libertad de Vuelta:
Miércoles 12 de noviembre
-«Economía y crisis de representación».
16:00-17:30 horas
Participan: Carlos Elizondo-Mayer Serra, David Frum e Ivan Krastev; modera: Andrea Aguilar.
-«El malestar en las sociedades liberales».
18:00-19:30 horas.
Participan: Ian Buruma, Ivan Krastev, Mark Lilla y Leon Wieseltier; modera: Enrique Krauze.
Jueves 13 de noviembre
-«La amenaza autoritaria».
16:00-17:30 horas
Participan: José Ramón Cossío, José María Lassalle y Celeste Marcus; modera: León Krauze.
-«La identidad y lo que compartimos».
18:00-19:30 horas.
Participan: Daniel Gascón, Gisela Kozak y David Rieff; modera: Christopher Domínguez Michael.