LA NEUMONÍA: UNA INFECCIÓN PREVENIBLE

0
  • Todavía afecta a miles de personas en México.
  • Niños pequeños y adultos mayores son los grupos más vulnerables.

Ciudad de México 4 noviembre 2025.- En nuestro país, la neumonía continúa siendo uno de los principales motivos de hospitalización en México, particularmente entre niños menores de 5 años y adultos mayores de 65 años.

Considerada como una infección pulmonar, la neumonía se transmite principalmente por virus o bacterias que se esparcen cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, liberando gotitas que otras personas inhalan. También puede surgir de aspiración o por contacto con superficies contaminadas, especialmente si se llevan las manos a la boca, nariz u ojos después de tocarlas, esta situación puede complicarse en menores o personas adultas mayores al considerarse grupos vulnerables.

Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social1 indican que, entre enero y agosto de 2024, hubo 26,675 egresos hospitalarios por neumonía en el segundo nivel de atención (IMSS) y otros 1,063 en el tercer nivel, lo que refleja cuántas personas requieren atención médica especializada.

“Cuando una persona tose o estornuda, libera partículas diminutas que pueden transportar bacterias o virus capaces de llegar directamente a los pulmones. En los niños, cualquier signo de respiración rápida o tos persistente debe considerarse una alerta para buscar atención médica”, explicó la Dra. Cynthia Vega, vocera oficial de PiSA Farmacéutica.

Reforzar la cultura preventiva en torno a la salud respiratoria, especialmente en niños y adultos mayores es fundamental para reducir la incidencia de neumonía en México. La educación en salud y la atención temprana continúan siendo los pilares más sólidos frente a esta infección que, aunque prevenible, sigue representando un desafío sanitario recurrente.

En ese mismo tenor, el tratamiento depende de la causa. En casos bacterianos, los antibióticos son de primera elección; mientras que las infecciones virales requieren reposo, hidratación y vigilancia médica. Sin embargo, un diagnóstico temprano permite reducir complicaciones y mejorar la recuperación.

“La detección temprana es la diferencia entre un cuadro leve y una complicación severa. La vacunación, la higiene y el control de factores ambientales siguen siendo las estrategias más efectivas para prevenirla”, concluyó la especialista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *