CINERGIA – EL TELÉFONO NEGRO 2 (The Black Phone 2, 2025)
El Raptor está llamando y quiere vengarse, pero, ¿deberías contestarle?
Por: José Pablo Contreras Sánchez

PRESENTA:
La spooky season ha llegado, y las películas de terror son el acompañante perfecto. Irónicamente, resulta muy acogedor ver algo de miedo mientras te acurrucas bajo una sábana de tigre y disfrutas de un latte con especias de calabaza; o en el cine, donde no te faltarán opciones de aquí hasta noviembre. Una de ellas es la secuela de ‘El teléfono negro’ (2022), dirigida nuevamente por Scott Derrickson (‘Doctor Strange: Hechicero supremo’, ‘El exorcismo de Emily Rose’, ‘Siniestro’). Segunda entrega que, hay que admitirlo, nadie pidió y que carece de material original que adaptar —su antecesora se basó en un cuento de Joe Hill, hijo de Stephen King—, por lo que la pregunta es… ¿merece la pena?
En esta historia, El Raptor busca vengarse de Finn desde la tumba y pone sus ojos en Gwen, su hermana menor. Ella empieza a recibir llamadas de un teléfono negro en sueños, acompañadas de inquietantes visiones de algo o alguien acechando a tres chicos en un campamento de invierno que lleva años clausurado. Decidida a resolver el misterio, Gwen convence a Finn para ir al campamento durante una tormenta de nieve. Juntos, los hermanos deberán enfrentarse a un asesino que se ha vuelto aún más poderoso desde la muerte.
En mi opinión, Scott Derrickson es uno de los directores de cine de terror más infravalorados de la actualidad. Su nombre no se menciona tanto como el de Mike Flanagan, Robert Eggers o Jordan Peele, pero debería. Derrickson entiende perfectamente cómo crear atmósferas inquietantes y sabe cómo hacerte sentir incómodo y perturbado. Quizás no exista mejor ejemplo que ‘Siniestro’, que es, científicamente, la película más aterradora de todos los tiempos, o la primera ‘Teléfono negro’, que me provocó varios sobresaltos genuinos. No es de extrañar que mis expectativas fueran altas.
Visualmente, no tengo absolutamente nada que objetar. La cinematografía es magnífica, mostrando con gélido detalle el nuevo entorno helado en el que se desarrolla la acción, y rescata la decisión creativa de su predecesora de retratar el mundo onírico/espiritual en celuloide Super 8, lo que proporciona un bonito contraste y consolida un estilo visual distintivo que, al menos a mí, nunca me aburrió. La banda sonora, compuesta por Atticus Derrickson, acompaña genialmente las inquietantes y sangrientas imágenes creadas por su padre. Además, todos los actores, desde Madeleine McGraw, Mason Thames, Ethan Hawke hasta el paisano Demián Bichir, entregan actuaciones sólidas.
Sin embargo, cuando se trata de justificar su existencia más allá de crear una nueva franquicia para el estudio Blumhouse, ‘El teléfono negro 2’ tropieza. Al parecer, Joe Hill solo les dio a Derrickson y a C. Robert Cargill, su co-guionista, una frase: “El Raptor está llamando desde el infierno”, que se convirtió en la base de esta secuela. Eso se nota: la historia se siente floja, especialmente en la primera mitad, que se alarga bastante. Tristemente, cuando la acción por fin arranca, recuerda demasiado a ‘Pesadilla en la calle del infierno’, ampliando el concepto de los sueños de la primera película, sí, pero privando a El Raptor de una identidad propia, haciéndolo demasiado similar a Freddy Krueger. Y eso, para alguien como yo, que disfruta de que como sociedad adoptemos nuevos íconos del terror —como Art el Payaso—, resulta decepcionante.
¿Cuántas tacitas de café se lleva ‘El teléfono negro 2’?

La película prioriza fabricar sustos y atmósfera sobre una historia sólida, pero su presentación, la banda sonora y otra intensa interpretación de Ethan Hawke como El Raptor contribuyen a una experiencia aterradora y satisfactora al final.
Se la recomiendo a los fans de la primera y del género de terror, pero tal vez el resto puede saltársela sin problema.
Ya en cines.