EL CABALLERO DEL ARCO
Edgar Contreras
Agencia Reforma
Ciudad de México 2 septiembre 2025.- A los 16 años nadie está preparado para una noticia tan estremecedora como la que recibió Luis Ángel Malagón.
«¡Ya no hay chance de nada!», le advirtió el médico que en la sala de urgencias atendía a su madre Araceli Velázquez, víctima de dos infartos cerebrales.
En la vida existen los llamados milagros médicos. Araceli es uno de ellos.
«Pero mi mamá le echó ganas, no se rindió», cuenta a CANCHA el portero del América y de la Selección Mexicana que se alista para enfrentar a Japón y Corea del Sur.
Si ella no claudicó, ¿por qué él lo haría cuando le faltaban guantes para entrenar debido a los bajos recursos económicos de su familia?, ¿por qué renunciaría cuando lo criticaban por su baja estatura para ser portero (hoy mide 1.80 metros)?, ¿por qué se rendiría con cada «¡no!» en su andar hasta el profesionalismo con Monarcas, Necaxa y América?
Luis Ángel nació el 2 de marzo de 1997 en Zamora, Michoacán, catalogado como uno de los municipios más violentos del mundo. En su adolescencia, vivió en Torreón, otra joya en cuanto a inseguridad.
De entrada, atajó las tentaciones.
Después, no se rajó -como dicen en el barrio-, al trabajar con su abuelo en la Central de Abasto de Zamora y apoyar a la familia tras el infarto de su madre.
Mucho menos le iba a espantar comer banca en sus primeros partidos con el América, hasta aquel 11 de marzo de 2023 cuando ya no soltó la titularidad luego de las fallas de Óscar Jiménez.
Artífice del tricampeonato (Apertura 2023-2024), Malagón aspira a ser el titular del Tricolor el 11 de junio del 2026 en la inauguración del Mundial.
Es conocido hoy por los americanistas como «el señor de la noche» por su afición a Batman, ese personaje de cómic que creó un orfanato, ese que inspiró a Luis Ángel para crear su Fundación y ayudar a todo tipo de personas, incluso a aquellas sin los recursos suficientes para comprar unos simples guantes de portero.
Ataja a la violencia
En dos ciudades tan peligrosas como su natal Zamora y Torreón, Luis Ángel Malagón atajó la violencia.
«Siempre me cuidaron mucho mis jefes, mi abuelo. Si quería ir a un lugar, era acompañado, muy pocas veces me dejaron salir.
«Solo una vez recuerdo que me dijo mi mamá: ‘vete a la calle’, a mis 10 años. Tenía dos perros, se llamaban Milly y Toby, y me dijo ese día ‘salte’; ‘¡¿qué le picó o qué?!’. Siempre me chiflaba mi papá para regresarme, eran como las 10, y ya no estaban los perros: me dejó salir para perder a mis perros, se los dio a mi bisabuelo, que en paz descanse, porque no estaban muy bien educados que digamos y mi mamá ya no aguantaba. Me la aplicó, era para llevarse a mis perritos», cuenta el guardameta.
De Torreón, Luis Ángel no habla de la violencia, sino de detalles como los guantes que continuamente le regalaba quien fuera portero del Santos, Julio González.
«Sí me tocó vivir experiencias raras, pero sinceramente siempre estuve muy bien cuidado.
«Me tocó vivir la vida de otra manera y tal vez alejarme un poquito de lo malo de por allá», expresa.
Resiste los golpes
Luis Ángel Malagón ataja directo la pregunta: ¿las polémicas extrafutbolísticas dañan su reputación rumbo al Mundial?
«La verdad sí, ha sido un tema difícil, sobre todo porque creo que a veces te quieran tachar de algo, es complicado, pero siempre la gente que quiero me ha dicho ‘el día que no hablen de ti, preocúpate, mientras hablen que digan lo que sea’. Yo tengo la conciencia muy tranquila.
«Hasta el día de hoy me sigue doliendo por cómo se dieron las cosas, pero todo se acomoda, Dios pone las cosas en su lugar. Tal vez algún día voy a hablar y voy a acudir a las autoridades competentes porque me he estado aguantando mucho, pero creo que todavía no es momento», menciona.
LE CAMBIA BRENDA LA VIDA
El pasado 15 de junio, justo el día del padre, nació Brenda Malagón.
«Hoy en día mi hija me ha cambiado la vida, la amo como no tienes idea. Verla a mi lado, ¡híjole!, todo lo demás, sinceramente, ya no me interesa, es simplemente llegar, verla, estar con ella, aunque no me deje dormir la condenada, para mí no tiene precio», dice el seleccionado mexicano.
Al estilo de Bruce Wayne
Lleva en la parte trasera del cuello un tatuaje de Batman. Todo un cuarto de su casa está atiborrado de figuras, llaveros, imágenes y cualquier artículo que le regalen los aficionados. Cada que el América visita a niños en hospitales, Luis Ángel Malagón se disfraza del «Caballero de la Noche».
La afición por el héroe de Ciudad Gótica comenzó en su niñez, cuando le obsequiaron esos cómics que lo impactaron por la historia del multimillonario que apoyó a los más vulnerables.
«Él (Bruce Wayne) vivió en orfanatos y decía que algún día iba a ayudar con fundaciones. Yo dije: ‘si algún día me va bien, voy a poner una Fundación’.
«Hoy tengo una Fundación con mi amigo Jesús Rosas, que es de Michoacán, se llama Codeza, y literal es para todo: desde niños que quieren viajar a algún lugar, alguna operación, prótesis, sillas de ruedas, algún deporte, se rifan motos, motonetas, bicicletas, carriolas, todo lo que sea para ayudar a los muchachos, se ayuda; mandamos playeras por si quieren rifarlas o sacar algún dinero», narra el portero de las Águilas.
Tiene Batman Súper Mamá
Doce años después, Luis Ángel Malagón aún tiene frescos los detalles del Real Zamora-Universidad de Zacatecas de la Tercera División, no tanto por la bronca entre jugadores, sino por el escalofrío al ver a su madre tirada en la zona de gradas.
«Se la llevaron al hospital, le hicieron los estudios y resulta que le habían dado dos infartos cerebrales. El doctor va y nos dice, ‘ya no hay chance de nada’. Tenía 16 años tu servidor, mi hermana, 12, y mi hermano, 8. ‘Híjole, ¿qué voy a hacer?’, no veía por dónde», narra a CANCHA el portero del América.
La situación familiar ya era complicada. Su padre Miguel Ángel Malagón era barrendero; su abuelo, Gildardo Velázquez, cargador en la Central de Abasto.
«Mi mamá le echó ganas, no se rindió, empezó desde cero: no sabía agarrar una cuchara ni caminar. Yo sí me puse a trabajar en el mercado de Abasto, con mi abuelo, que en paz descanse. ¿Si me quejé o me pesó?, ¡nombre!, realmente yo disfrutaba de trabajar, de ayudar a mi mamá», cuenta Luis Ángel, orgulloso de que Araceli no haya faltado a uno solo de los entrenamientos en el Nido en las dos anteriores semanas.
«Ella ha sido siempre mi motor, mi fortaleza, porque como todo en la vida hay buenas, malas, de todo te va a pasar, esas circunstancias o adversidades son cosas fuertes. Como siempre he dicho: la vida después de este muro (el de las bardas en Coapa), ahí sí está la vida difícil, uno es muy bendecido y privilegiado en donde está».
Las 11 de Malagón
Con una serie de preguntas rápidas, el portero del América y la Selección Mexicana nos muestra parte de su personalidad.
1. Su héroe: Cristiano Ronaldo.
2. Tus metas a corto plazo: Estar en el Mundial.
3. Tu película favorita del Batman de Nolan: Batman Inicia.
4. ¿Enfrentar a Messi o a Cristiano en el Mundial? Siempre he sido muy fan de Cristiano.
5. Rival que te gustaría en el debut de México en el Mundial: Portugal.
6. Una meta por cumplir: Ganar una Concachampions con América.
7. Jugador al que te gustaría haberle atajado un penal: Iván Zamorano.
8. Tus referentes mexicanos y extranjeros como portero: Guillermo Ochoa, Oswaldo Sánchez, Jorge Campos, Rodolfo Cota, Iker Casillas, Ginaluigi Buffon y Jan Oblak.
9. Si no hubieras sido futbolista, ¿qué te habría gustado ser? Político.
10. El mejor momento de tu vida: El nacimiento de mi hija.
11. El mejor momento de tu carrera: El título de la 14 con América.
CONÓCELO
Luis Ángel Malagón Velázquez
Lugar de nacimiento: Zamora, Michoacán
Edad: 28 años
Equipo: América
Palmarés: Con América: 3 Ligas (Apertura 2023, Clausura 2024, Apertura 2024); Campeón de Campeones; Supercopa de la Liga MX. Con la Selección Mexicana: Copa Oro 2023 y 2025, Nations League 2025.
Juegos en Selección Mexicana: 16
@ContrerasCANCHA
simples guantes de portero.